¿Cómo ser una buena madre y esposa?

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¿Cómo ser una buena madre y esposa?

No existe una guía que defina exactamente cómo ser una buena madre o esposa, pero la programación neurolingüística puede darnos bases para que logres el equilibrio entre los dos roles.

La crianza, y los comportamientos aprendidos, juegan un papel importante a la hora de decidir si es primero el rol de madre o de esposa. Para nosotros, es más importante que logres sentirte plena y cómoda asumiendo los dos roles al tiempo.

Y ¿Cómo puedo lograr el equilibrio?

En primera instancia, debes recordar que también eres mujer. Que mereces darte tanto amor como sea posible, y así, solo así podrás amar a tu esposo y tus hijos de la forma correcta.

En Libremente hemos desarrollado una guía de autocuidado para la mujer, en la que puedes apoyarte como punto de partida. La mayoría de las mujeres, por su instinto protector y su misma naturaleza, eligen como prioridad el rol de madres, se olvidan de su aspecto físico, de alimentar su espíritu y de su crecimiento personal. Un hijo acarrea muchas horas de cuidado y casi siempre el cansancio vencerá.

Cuando llega el momento de ser esposa, la energía ya está consumida, y las ganas de salir a bailar, cenar, o simplemente abrazar y ver un programa con la pareja, menguan de forma increíble.

También, para algunas mujeres, aunque en menor cantidad, el rol de esposas prima en su vida, y se olvidan de compartir el tiempo necesario y los espacios adecuados con sus hijos.

El balance entonces, sería poderle dedicar el tiempo suficiente a ambos roles, y además de eso asegurarnos que el primer tiempo que vamos a respetar es el propio.

Haz acuerdos contigo misma y ¡respétalos!

Es fundamental que llegues a algunos acuerdos contigo misma, y con las personas que están en tu entorno en el rol de esposo e hijos.

  • Define un día o tiempo a la semana que pueda ser solo para ti: Hacer lo que te gusta y compartir un tiempo fuera del rol de esposa o madre, ayudará a equilibrar tu energía y emociones, te recordará tu propio valor y te reafirmará para la toma de decisiones en todos los aspectos de tu vida.
  • Define un día a la semana en el que puedas hacer algo especial con tu pareja: Aunque los planes familiares sean muy buenos, es necesario tener momentos a solas con tu pareja, bien sea salir a cenar, bailar, o simplemente quedarse solos en casa; de esa manera podrán conversar sobre asuntos importantes y fortalecerán la comunicación.
  • Dedica un tiempo especial a tus hijos: Aunque a veces la barrera del tiempo se interpone, debemos hacer todo para tener un tiempo a solas con nuestros hijos, si tienes varios; asígnale a cada uno un espacio para conversar, interactuar y expresarse. No es necesario estar con los hijos todo el tiempo, pero sí es relevante que los espacios sean de calidad y que sientan cuán fundamentales son para nosotros.
  • Planea pequeños espacios en familia: Para lograr un equilibrio es valioso que existan espacios para estar todos juntos, esposo, hijos y tú. Estos momentos pueden ir desde lo simple hasta lo complejo. La cena, un domingo al almuerzo, unas vacaciones, debe haber momentos para el compartir conjunto.

LOS ACUERDOS SON SAGRADOS

Una vez hayas definido tus propios acuerdos para nutrirte y compartir con los seres que amas, RESPÉTALOS y crea espacios para crecer en todos los roles y aspectos de tu vida.

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