¿Por qué es importante el perdón?

¿Por qué es importante el perdón?

Pensar en el perdón me lleva a recrear algunas experiencias de vida que han sido hitos importantes, porque son recuerdos de aprendizajes valiosos. Estos tienen que ver con mi padre, con una exnovia y conmigo.

En la primera situación me costó mucho tiempo poder perdonar, cargué con la displicencia, el aborrecimiento y el rencor hacia él; múltiples situaciones ahogaron mi corazón y apretaron repetidas veces el nudo en mi garganta; pero este fue cediendo cuando me puse en los zapatos de mi padre y también cuando me permití verlo como un actor en la película de mi vida.

En la segunda situación, una mentira se volvió mi sombra por cuatro años, sombra que susurró mi oído y que se dejó ver cuando nada podía tapar la luz de la verdad; pues solo tuve tiempo de respirar profundo, menear la cabeza, abrir los ojos y en medio de lágrimas afronté una realidad que solo pensé digna de una novela.

Pasaron solo dos meses para poder adoptar una actitud que posibilitará el inicio del perdón, tomé decisiones que me generaron tranquilidad, y esto sucedió porque acepté la experiencia, lo que permitió abstraer de dicha vivencia lo más importante que me ayudara a crecer.

La tercera situación está relacionada con el autoperdón. Darme cuenta de que mi mente y mi actuar se concentraban más en lo que había por fuera de mí, refiriéndome a personas, a cosas materiales, a responsabilidades laborales, entre otras, causó un alejamiento interior, conduciéndome a perder la brújula de lo que soy, lo que necesito, de la atención y el cuidado que merezco y del cual soy responsable, omití el deseo de consentirme, de darme gusto, de verme valioso por lo que era y hacía, y de ser la prioridad en la lista de mi vida.

Solo cuando comprendí lo que estaba ocurriendo, sentí que de cierta manera me había abandonado, sentí rabia, frustración, entré en llanto y un vacío me abrazó por casi unas semanas; hoy recuerdo ese momento con regocijo y alegría, porque fue el principio para reinventarme perdonándome y hacer las cosas diferentes por un ser valioso “Yo”.

Los anteriores momentos descritos fueron vivencias, en algunas ya conocía la PNL y apoyándome de ella superé la situación y en otras no sabía nada; por lo tanto, no contaba con apoyo de un conocimiento específico, salvo mis propias maneras de pensar y actuar.

Cuando conocí acerca de la programación neurolingüística (PNL), pude obtener de cada experiencia información muy importante para continuar eligiendo perdonar; lo que me ha facilitado en otros pasajes de mi vida aceptar por convicción y de manera consciente el cálido valor del perdón.

Hoy siento el gusto de compartir mis situaciones y mis conocimientos en PNL para ayudarte desde una postura amorosa en tu proceso de dar o recibir el perdón.

Todas las películas protagonizadas y vividas me aportaron mucho, y apoyándome de la PNL describo la importancia del perdón de la siguiente manera:

Es importante perdonar porque es un acto de liberación y de sanación; éste acto es una expresión que nace del amor propio y del amor por la vida. Perdonando recuperas la energía vital, caminas liviano e irradias amor en ti y a los demás.

Realmente la descripción tiene todo el sentido para mí; me hace imaginar estados de bienestar en el presente y el futuro, de tranquilidad, serenidad y amor. Y algo que me ayuda a recordar esos estados son cada letra de la que está compuesta la palabra, así:

P: Paz, E: Equilibrio, R: Riqueza, D: Decisión, O: Oración, N: Nacimiento = PERDON.

Te preguntarás tal vez como relacionar algunas palabras, te invito a que le dediques veinte segundos a cada una de ellas descubriendo su significado o relación y que lo conectes contigo desde la emoción que te produce. Luego tomate cinco minutos para preguntarte: ¿Vale la pena perdonar?, ¿Puedes perdonar?, ¿Quieres perdonar?, y si así lo decides, realiza una lista de qué o a quién quieres perdonar. Recuerda que cuando perdonas te liberas y los demás también, cuando perdonas sanas y el brillo de tus ojos se recupera.

Yo perdoné y aún elijo hacerlo, a veces parece difícil; pero es posible, y el solo hecho de pensar que puedes hacerlo como cualquier otra persona ya es un paso muy grande; por ello te ofrezco disposición para que juntos tú y yo hagamos que suceda el perdón. Aprende más aquí.

En Libremente encontrarás un equipo humano dispuesto apoyarte, cuenta con nosotros y contáctanos.

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